miércoles, 26 de diciembre de 2012

Por si alguien que visita el blog, no acostumbra a entrar en MACC de Facebook, dejo el link de algo que os será indefectiblemente útil, si no hoy, mañana. (Y si no pasado)

Tomo unos días libre de entrar diariamente, pero como se puede ver, sigo en actividad, ya que este tutorial ha sido hecho y publicado hoy.

http://youtu.be/73Ny-suC_Kk
7%
0%

jueves, 20 de diciembre de 2012

FIN DEL MÓDULO  "MANGAS"

Por supuesto, esto no quiere decir que no volvamos a entrar en él para hacer alguna acotación, por hacer algún hallazgo sobre alguno de los modelos, o cualquier otra inquietud sobre el tema.

Ya he mencionado anteriormente que, a mi criterio, el corte, la confección, el patronaje, no son ciencias exactas. Realmente, las ciencias exactas no existen, en el verdadero sentido de la palabra. Baste recordar que no hace tanto la tierra era plana, y las sangrías eran una terapia ampliamente difundida. Hasta que las dos teorías fueron destronadas.

Básicamente la vida es una continua experimentación, con sus consecuentes hallazgos, descubrimientos, mezclas de conocimientos anteriores, y, en muchos casos, vuelta a previos puntos de vista, dependiendo de las épocas, los gustos y las tendencias.

Por eso, un sistema de corte, como cualquier otra cosa, debe ser dúctil, modificable, para incluir nuevos materiales, herramientas y formas. Incluso simultáneamente suele haber una variedad de posibilidades, como ocurre cuando pones en un buscador de Internet "ragú de ternera".  Lo más fácil es que en todas las explicaciones se incluya ternera en la receta. Pero a partir de ahí, unas incluyen patatas, otras no, unas dicen rehogar la carne aparte, otras junto con los demás ingredientes, varían los tiempos de cocción y finalmente no estás muy seguro de si se trata o no de la misma comida.

Así que procuro instar a mis alumnas a concebir el tema de la costura con una mente abierta, donde todo lo aprendido sirve, pero no hay "palabras santas". La frase "una vez salvo siempre salvo" es un error, no solo en el ámbito religioso.

Espero que, como yo, disfrutéis de la gran variedad de posibilidades que nos otorga este conocimiento, y que las cosas que al principio os parecieron incomprensibles o sin sentido, lo vayan cobrando a medida que avanzamos. Cada vez, menos explicaciones serán suficientes para llegar a un entendimiento mayor, gracias a los datos que ya conocemos, pues, como las células cerebrales, que producen conexiones diversas de comunicación entre ellas, las islas de conocimientos independientes se van uniendo, logrando una comprensión cada vez más completa.

El próximo tema que trataremos será el de ESCOTES.

QUE TENGÁIS UN ESTUPENDO DÍA.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

CAMPANA PICO

Es esta, sin duda, una bonita manga, que no se ve mucho, pero muy lucida y sencilla de realizar. No valen muchos preámbulos, porque es sumamente comprensible y no necesita de convencimientos. Ved si no:

La modificación del molde es sencilla, el agregado se ubica solamente en la costura, de más o menos amplitud. Vemos que este tipo de campana solo otorga el margen en un sitio, lo que no requiere abrir los gajos para otro tipo de campana.
 
 
 
El efecto es agradable, particular, y puede usarse para niveles muy diversos. En una túnica de algodón, como en la foto que precede, o como en la que sigue:
 
 
Puede adaptarse a un ambiente festivo, o hasta teatral, como hemos visto arriba.
 

 
Se le puede reducir o cancelar el pico de largo en la costura, lo que igual deja una manga atractiva y especial.  
 
QUE LO HAYÁIS DISFRUTADO

 

lunes, 17 de diciembre de 2012

PATRONES EXTENDIDOS

Ya hemos introducido el tema de la extensión del patrón en la manga mariposa, y luego en la falda campana, pero no son ni mucho menos las únicas posibilidades de usar este sistema. En realidad, habrá infinidad de situaciones en las que recurrir a la extensión del molde nos dará una solución fácil y correcta para obtener un resultado específico.

Veamos este gráfico, para ilustrarlo:


 
Como vemos, sin este recurso, habríamos de ampliar la manga, mediante mediciones y cálculos. Por este medio, la simple vista rápida nos da una noción clara de lo que estamos ampliando, dónde y cuánto, y los soportes en altura y largo que se requerirán.
 
Así que, de vez en cuando, pondré un recordatorio de este sistema sencillo, recientemente adoptado, para irnos acostumbrando y no desaprovechar su utilidad.
 
¡BUENA MAÑANA PARA TODOS!

viernes, 14 de diciembre de 2012


LOS PASOS (no siempre buenos)

DE UNA MODISTILLA

Comencé a estudiar en la academia de Corte y Confección del sistema Teniente con doce años. Mi profesora se llamaba Brigitte.  En la primera clase, al enseñarme a diagramar el patrón del delantero, un detalle me resultó inadecuado, una mala forma que no iba a quedar bien al poner esa prenda. Así que llamé a Brigitte y se lo dije:


-        Mire,… estos 3 centímetros que le sacamos fuera del cuarto de contorno, aquí, bajo la sisa, se los estamos agregando, y va a quedar grande el corpiño, va a tener un pico que habrá que  entrar…

-        Ya lo sé, querida, pero así es el sistema, y tenemos que hacerlo así. Luego lo corregimos.

-        ¿Luego?

-        Sí, luego. En la prueba, le entramos lo que sobra en cada costado.

Brigitte no sabía que me recuerdo cosiendo desde antes de nacer mi hermano, que nació teniendo yo 5 años y medio, que mi madre, aunque autodidacta, era buenísima en ello, y mi golpe de vista con delanteros, espaldas y mangas era tan claro como con mi casa de muñecas.

Así que mi paciencia y la presión de mi madre por continuar, duró hasta que Brigitte me pidió que le probara un vestido que ella misma se estaba haciendo. Y como un hombro del vestido le quedaba flojo, se lo tomé, encaré los dos hombros, como había visto hacer a mi madre, y lo volvió a probar. Me dijo que había hecho mal la corrección, y volví a soltárselo. Lo volví a encarar. Lo volvió a probar. Y volvió a estar mal. Entonces, solo quedaba una posibilidad. Y no era agradable de comunicar…

-        Brigitte, cada vez he encarado los hombros, y cada vez le ha quedado mal. Creo que usted tiene un hombro más bajo que el otro…

Prefiero no recordar aquella media hora que siguió. Pero fue mi última clase en Teniente. Entonces mamá me matriculó en el sistema Mendía. Las formas eran algo mejores, el grupo de alumnas era muy de mi agrado, y cuando llegó el momento de las prácticas, llevé una tela para hacerme un pijama. Así que como tarea, mi profesora, la Sra. Tota me mandó hacer los patrones.

Creo que era viernes, y el fin de semana me dio para hacer los patrones, cortar el pijama, armarlo, probarlo, y coser las costuras de máquina. Y así lo llevé el lunes. Cuando la Sra. Tota se me acerca, y me pide ver los patrones, y lo que ve es el pijama, se puso muy molesta, por mi atrevimiento, porque ella tenía que haber revisado los moldes, y de aprobarlos, habría cortado en clase, ella me tenía que instruir acerca del armado, y cuando llegara el momento de probar, lo haría delante de las chicas, para hacer de ello una clase general. Y mi timidez recibió un golpe de los gordos. Continué en Mendía hasta el final, y al terminar mi capacitación continué casi dos años más como aprendizaje para la enseñanza. Pero la rigidez del sistema, que no te deja crecer, que no da lugar a los cambios, la detestaba.


Cuando salió la entretela autoadhesiva, quise traerla a la clase. No fue posible. La entretela tenía que ser la tradicional, y “picarla”. Trabajo más mortecino no podréis imaginarlo. Hay que adherir la entretela a la prenda con millares de pequeñas puntadas que no deben pasar al derecho, haciendo las veces de una cola como la que ahora venía integrada.

A mi pregunta de por qué no hacíamos algunos cambios como ese, la Sra. Tota me contestó:

-        Porque la señora Mendía ya murió, y no puede hacer cambios.

Estuve en la academia hasta los 17 años. Para los 19 comencé a dar clases. Jamás enseñé a mis alumnas a picar la entretela. Ni a hacer hilván flojo. Ni les pedí que no hicieran lo que tuviesen ganas y confianza de hacer, aunque yo no  se lo hubiese pedido o enseñado. Siempre di las razones de las cosas, para que comprendieran los motivos, y sí, les hice una demostración de aquellas cosas que yo había retirado, para que supieran de su existencia, y ninguna de mis chicas creyó que se le perdía nada.


Bueno, sí, Carmen, la señora que había estudiado corte cuando era muchachita en Galicia. Ella sentía que solo con el hilván flojo caminaba sobre seguro. Y por supuesto que aprobé su elección, porque como habréis deducido, aprendí Mendía, pero no enseñé Mendía.

He hecho un aprendizaje independiente de otro sistema, Delego y Lagarrigue, de formas estupendas pero de una complejidad rayando la ingeniería genética, que trabajé un año para simplificar, y conseguir sus patrones con fórmulas más sencillas, que pudieran mis alumnas aprender con facilidad.

Mi tarea de renovar los estilos, de adoptar nuevas maneras más ventajosas de conseguir lo buscado, no ha terminado. Siempre analizo lo nuevo de forma independiente, no apegándome a lo anterior, y lo adopto solo si es mejor, aunque eso quiera decir que he de dejar atrás algo que está conmigo desde hace mucho. Como acabo de hacer este mes con la falda campana y la falda plato. Sigue siendo lícito el patrón tradicional, los sistemas de corte y confección la mantendrán “per saecula saeculorum”, pero yo estoy encantada con mi nuevo hallazgo.

Y mide por ti misma:

 
 

Este es el patrón de la falda campana, con la salvedad de que ya simplifiqué que la división de la cintura fuese entre 3 y no entre 3,1416, ya que, en el caso de muchas de mis alumnas, al correr del tiempo, habían olvidado semejante operación, y algunas de ellas no se habían hecho amigas de las calculadoras. El resultado de esa división daba la medida que hay que proyectar desde el punto de separación en tantos radios como hiciese falta, para tener la medida de la cintura. Y desde allí, sobre esos mismos radios, ir marcando el largo de la falda.

Ahora, mira la nueva fórmula para el mismo resultado:

 

 

Aquí la instrucción es: haz un rectángulo con la mitad de tu cintura y el largo de falda. Tajéalo desde el bajo hasta la cintura, “en tantos cortes como haga falta”. Ábrelos hasta llegar  al ángulo recto. Ya está.

¡Claro que se parecen! Si en realidad son la misma cosa… solo que una cuesta más y otra cuesta menos. Una es más proclive a errores, y la otra es más segura y de resultados prácticos más rápidos. ¿Cuál eliges?

Y HOY SÍ... ¡BUEN VIERNES!

 

jueves, 13 de diciembre de 2012

MANGA DOLLMAN

Viene siendo como si dijéramos una japonesa en grado "súmmum". Porque la dollman básicamente es larga, y porque en general es más ancha en la zona de la sisa que la japonesa. (En general)

No es adecuada para telas muy gruesas o armadas, y tiene amplia aplicación para muchísimos momentos, telas y niveles de vestir.

Vamos con el patrón:


 
Es sencilla, vemos que en la zona baja de la sisa ha de ser más amplia, indefectiblemente, si no haría defecto.
 
Esta posibilidad muestra un hombro que quiebra, dando una inclinación a la manga. Pero eso puede no ser así, y continuar en línea recta, con lo que el delantero y la espalda podrían cortarse en una sola pieza, sin costura en el hombro.
Es una de las variantes posibles.
Este patrón da una prenda con esta apariencia:
 
 
 
Pero la amplitud en la zona baja de la sisa puede variar, ir ampliando, consiguiendo distintos efectos, como éste:
 
 
 
 
O aún más, como el de abajo:
 

Sobre lo dicho de que no se han de usar telas armadas, podemos hacer concesiones, como la que veremos:


 
No negaremos que tiene un no sé qué...

 
 
Por supuesto que es festiva, con poca ayuda, en realidad...
 
 


Y puede combinarse con otros estilos, como este corte en el corsé, originando frunces, e infinidad de otras variantes.




Y como vemos, la línea de separación entre la japonesa y la dollman no es tan clara como nos quieren hacer creer...

¡BUEN JUEVES PRE-VIERNES!
 



 
 
 
 
 
 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

MANGA MARIPOSA

Es sin duda para pocas prendas, porque necesita ser realizada en tela delgada, no es lo ideal ponerse una chaqueta encima, no es genérica ni standard. Pero es bonita y vistosa, realza la prenda y la ocasión, y ahora, también, es muy fácil. Ya verás...

 
 
Si lo que ves es una manga base, tajeada (se pueden hacer más o menos tajos, simétricos, tantos en la parte delantera como en la espalda, y abrirlos  la misma cantidad) y abierta, llenando los espacios, eso es lo que haremos. Dependiendo de lo amplia que la quieras, pues le abres los paneles más o menos.

Conservaremos la sisa, supliendo las deformaciones que el cambio de posición pueda producir, y la garantía de que quede bien es prácticamente completa.

               
ESTE ES EL PATRÓN. ¿PUEDE SER MÁS FÁCIL?


Corta es festiva, alegre y juvenil, aunque eso no la hace inadecuada para señoras mayores, pues automáticamente se torna elegante.


 
 
 
 
El efecto en larga es impresionante, es para noche sin falta. Aunque el modelo de la foto de abajo está hecha en plisado soleil, ese no es su atractivo principal, pues la manga por sí sola es el centro de atención.
 
 
 
 
ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO LA CLASE, Y  LA SIMPLICIDAD DE LA FORMA DE CONSEGUIR   ESTE EFECTO.
 
NOTA: Mañana os daré la clave de esta nueva fórmula para la falda campana y la falda plato. Os caeréis de espalda cuando veáis en qué se transformó el dividir la cintura entre 3,1416 y radiar el largo. Si habíais pensado haceros una falda así, diréis como yo,...
 
¡EUREKA!